La investigación comenzó con la denuncia de una médica por el robo de su matrícula y terminó exponiendo una presunta red de ejercicio ilegal de la medicina que operó durante al menos cinco años en González Catán. Hay seis detenidos.
22 de Mayo, 2026 DATA CHACO

La investigación sobre la clínica clandestina que funcionaba bajo el nombre de “Argentina Salud” en González Catán, Buenos Aires, sumó en las últimas horas nuevas pruebas que complican aún más la situación judicial de sus responsables. El caso, que comenzó con la denuncia de una médica por el uso indebido de su matrícula profesional, derivó en una causa que expuso una presunta red de ejercicio ilegal de la medicina, falsificación documental y hasta posibles vínculos con otros delitos graves.
El origen de la investigación: una denuncia por robo de identidad
Todo comenzó en diciembre del año pasado, cuando la médica Romina Neira recibió el llamado de una colega que le advirtió que alguien estaba utilizando su matrícula y su sello profesional sin autorización.
Según relató la propia denunciante, el hallazgo surgió cuando su colega, que colaboraba en una causa judicial vinculada a violencia de género, detectó certificados emitidos con su nombre, pero con una especialidad médica distinta. A partir de esa denuncia, los investigadores determinaron que más de 50 profesionales de la salud habrían sido víctimas de maniobras similares.
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal Descentralizada N°1 de Gregorio de Laferrere, encabezada por el fiscal Fernando Garate, junto a la secretaría de Francisco Veiga.
Los allanamientos y las primeras detenciones
Con esa evidencia, la Justicia ordenó un megaoperativo que incluyó 13 allanamientos en clínicas, consultorios, depósitos, farmacias, domicilios particulares y sedes vinculadas a la obra social investigada.
Durante los procedimientos, encabezados por la Policía Federal, fueron detenidas 29 personas. Sin embargo, seis de ellas quedaron apuntadas como integrantes centrales de la organización, entre ellos Alberto Santarceri, señalado como dueño de la clínica “Argentina Salud”.
Los acusados enfrentan cargos por asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y venta ilegal de medicamentos. No se descarta que se sumen imputaciones por estafa, a medida que aparezcan denuncias de pacientes.
El hallazgo que agravó la situación: 50 sellos médicos en un auto
Tras los allanamientos, una nueva prueba agravó la situación de Santarceri: dentro del auto de su padre, los investigadores encontraron una valija con alrededor de 50 sellos médicos presuntamente apócrifos.
Para la Justicia, ese hallazgo refuerza la hipótesis de que en la clínica operaban profesionales sin habilitación y que se emitían certificados falsificados utilizando identidades médicas robadas.

Documentación quemada y ambulancias sin habilitación
Otro dato que despertó sospechas fue el hallazgo de documentación calcinada dentro de uno de los inmuebles allanados. Los investigadores intentan determinar si entre esos papeles había historias clínicas, recetas, expedientes o registros internos que podrían haber sido destruidos para eliminar pruebas.
Además, se detectó una flota de ambulancias y vehículos ploteados con la marca “Argentina Salud” que, según la causa, realizaban traslados médicos sin habilitación oficial.
Aunque por fuera los establecimientos presentaban una estructura similar a la de cualquier clínica habilitada, la investigación sostiene que esa fachada fue clave para sostener durante al menos cinco años una actividad clandestina.
Una red más amplia bajo sospecha
Los investigadores también analizan una posible conexión entre el financiamiento de la organización y la llamada “piratería del asfalto”. Según el expediente, parte del dinero que sostenía la estructura podría provenir del robo de camiones, la reventa de mercadería y el posterior lavado de esos fondos.
Entre los detenidos hay familiares directos de los principales acusados y personas con antecedentes por delitos graves, incluidos homicidios y robos a transportes de carga.
Mientras avanza la investigación, la Justicia busca determinar cuántos pacientes fueron atendidos por falsos profesionales y cuál fue el verdadero alcance de una red que, durante años, operó detrás de una aparente clínica de salud.