La mora de las familias alcanzó el nivel más alto en más de 20 años

El deterioro de los ingresos y el creciente uso del financiamiento para sostener el consumo empujaron la morosidad a niveles inéditos desde 2004. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentran los mayores problemas de pago.

20 de Junio, 2026 DATA CHACO

La situación financiera de los hogares argentinos atraviesa uno de sus momentos más delicados de las últimas dos décadas. Según datos del Banco Central, la morosidad de los préstamos destinados a las familias llegó al 12,1% en abril de 2026, el nivel más alto desde 2004 y el decimoctavo mes consecutivo de aumento. 

La cifra representa un fuerte deterioro respecto del mismo mes del año pasado. En abril de 2025, el índice de irregularidad era de apenas 3,7%, por lo que la mora prácticamente se triplicó en apenas doce meses.

Detrás de ese indicador hay más de 5,3 millones de personas que registran al menos una deuda impaga con más de 90 días de atraso. El fenómeno alcanza al 26,7% de quienes tienen algún tipo de financiamiento, ya sea a través de bancos, fintech o entidades no financieras.

Los mayores problemas se observan en las líneas de crédito vinculadas al consumo. Los préstamos personales registraron una mora del 14,9%, mientras que las tarjetas de crédito alcanzaron el 12,5%. Más atrás aparecen los créditos prendarios, con un 7,3%, y los hipotecarios, con un 1,5%. 

La situación contrasta con la del sector empresarial. En abril, la morosidad de las compañías se ubicó en 3,3%, muy por debajo de los niveles registrados entre los hogares.

Desde el Banco Central señalaron que el crecimiento de la cartera irregular muestra señales de desaceleración. Sin embargo, distintos analistas privados sostienen que el problema todavía no encontró un techo y advierten que durante abril el ritmo de aumento volvió a acelerarse respecto de los meses previos.

Otro dato que preocupa es el avance de los incumplimientos fuera del sistema bancario tradicional. Las deudas impagas en entidades no financieras, como cadenas comerciales o empresas de crédito al consumo, alcanzaron al 31,5% de los usuarios. 

Mientras tanto, el sistema financiero mantiene niveles elevados de solvencia y liquidez. Sin embargo, el crecimiento de la mora amenaza con reducir la cantidad de personas aptas para acceder a nuevos créditos, un factor que podría limitar la expansión del financiamiento y afectar el consumo en los próximos meses.Advertisement

Para los especialistas, el escenario refleja las dificultades de una parte creciente de los hogares para sostener sus compromisos financieros en un contexto en el que el crédito pasó a ser una herramienta cada vez más utilizada para cubrir gastos corrientes y mantener el nivel de consumo.

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